sábado, 9 de enero de 2010

Libertad y confianza



La libertad que Jesús experimentó llegó a las mismas raíces de su ser. Fue una
libertad para la que él retó a sus seguidores a esforzarse y es una libertad que nos
reta hoy cuando estamos suspendidos sobre el borde del caos... Él [Jesús] fue
capaz de ponerse en pie y contradecir los supuestos, costumbres y normas
culturales de su sociedad... Dentro de aquella sociedad y de su religión no tenía
ninguna autoridad para hacer nada de eso. Lo que tenía era la libertad personal
para hacer la voluntad de Dios sin tener en cuenta lo que otros pensaran o dijeran.
Era libre para amar sin reserva… La libertad radical de Jesús le hizo totalmente
intrépido
. No estuvo atado a nada ni a nadie, ni siquiera a su propia vida o al éxito
de su misión. Su libertad no tuvo límites, porque su confianza en Dios no conoció
límites...
La base de la libertad radical es la confianza.

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